Oh patria, qué has hecho hoy,
sí, hoy porque el ayer lo puedes justificar,
el futuro se puede planear, pero no,
no patria nuestra, del hoy
no podemos escapar.
Oh bandera que has sido usada,
por famosos personajes traidores a ti,
famosas instituciones
traidoras a ti,
movimientos a favor de ti,
protesta y deja de ondearte.
Oh himno bélico,
yo no te daré mi grito de guerra,
ni rugiré al sonar tu cañón,
no mi hermoso himno que en el cielo tu eterno destino,
por la escritura con un dedo de algún Dios.
Oh patria querida,
que el cielo un mexicano en cada hijo te dio,
protesta, tú que puedes hacer,
que todos te volteen a ver.
Sin importar lo que tenga que pasar,
o lo material que tenga que dejar,
para que Mexicanos al grito de lo que quieran,
una democracia ciudadana,
una conciencia complementaria,
una educación amada,
una tradición nativa.
Así que, oh patria nuestra,
si soy llamado de nuevo a portar mi chaleco roto,
con estoperoles y parches rojos de lucha social,
volveré a untármelo a la piel,
como cuando era el joven estudiante,
con cabello largo o moica de colores,
con los libros portados en las marchas,
mientras era juzgado por lo que en un día me convertiré.
Llámame cuando sea el momento,
llámame sin un arma en la mano,
sin una granada de odio deleznable,
llámame porque todos ya están ahí esperándonos a todos,
llámanos, grítanos en cada conciencia de la derecha y la
izquierda,
de los de arriba y los de abajo.
Que la nación lo demande,
que los músicos lo canten,
que los artistas lo plasmen,
que los ingenieros lo armen,
que todos nos alcancen,
vestidos con nuestra ropa de la juventud,
por nuestro bien común.
Oh patria, empieza tu lucha.
Llámanos aunque no tengas voz,
a pesar de que seas un símbolo de los fascistas,
sin importar lo corrompible que seas,
a pesar de que para muchos no existas,
llámanos para defender tu honor.
